Las autoridades aduanales de Hong Kong incautaron 1,209 piezas de marfil y una pequeña cantidad de adornos hechos con el mismo material, que fueron descubiertos en varios contenedores que supuestamente contenían chatarra de plástico y frijoles.
Los contenedores que provenían de Kenia Y Tasmania contenían marfil de contrabando que pesaba casi 4 toneladas.
Hablamos de el mayor contrabando de marfil que hasta el momento se ha encontrado con un valor de más de 3.4 millones de dólares.
Las autoridades detuvieron a 7 personas, entre ellas un residente de Hong Kong, a quienes se espera se les aplique la pena correspondiente, ya que en la legislación del país se establece que cualquiera que sea hallado culpable de importar mercancías de contrabando se castigará con 7 años de cárcel y
una multa de hasta 258 mil dólares.
Además, los responsables de la exportación o la posesión de una especie en peligro de extinción con fines comerciales enfrentarán hasta dos años de cárcel y una multa de hasta 645 mil dólares.
Aunque considero que la pena es mínima en comparación con la cantidad de animales que se mataron para obtener todo el marfil.
El comercio internacional de marfil de elefante ha sido prohibido desde 1989, después de que las poblaciones de elefantes en África se redujeron de millones a unos 600 mil.
Sin embargo, a pesar de la prohibición, el aumento del comercio de marfil ha sido impulsado por la demanda de Asia y Oriente medio, donde los colmillos de elefante son utilizados en la medicina tradicional y como material para hacer adornos.
Actualmente África es el hogar de unos 472 mil elefantes cuya supervivencia está amenazada por la caza furtiva, el comercio ilegal y la pérdida de hábitat.











No se permiten comentarios