Nueva Amenaza Climática Sobre los Osos Polares
Las imágenes de osos polares irremediablemente a la deriva en balsas de hielo son convincentes, pero la especie se enfrenta a otras amenazas más sutiles. Desde hace tiempo se sabe que el mercurio, que encuentra su camino en la nieve y el agua desde las fuentes humanas tales como el carbón, centrales eléctricas que consumen, los incineradores, y las de producción de cloro, pueden viajar hasta la cadena alimentaria.
Ahora, una nueva investigación está mostrando exactamente donde el mercurio entra en la dieta del oso polar, con resultados que sugieren que la exposición será mucho más grave en el futuro.
El mercurio es un elemento natural, pero un estimado de 150 toneladas se vierte en el medio ambiente cada año por la energía y plantas industriales. Los depósitos son comidos o absorbidos por los microorganismos, que lo convierten a un producto químico potente y tóxico: el metilmercurio. Esto aumenta la concentración de compuestos a medida que avanza en la cadena alimentaria, a través de un proceso conocido como bio acumulación, dejando a los animales en la parte superior del sistema, como los osos polares, con una comida altamente tóxica.
Un estudio conjunto entre investigadores de la Universidad de Canterbury y de la Universidad de Michigan ha señalado dos distintas redes de alimentación que componen las dietas de los osos polares. Uno es una cadena de mercurio que se extiende desde el fitoplancton. La otra se basa en las algas que crecen a lo largo de hielo ártico.
Es obvio imaginar que a medida que disminuye el hielo del Ártico, los osos polares se verán obligados a alimentarse de la red de fitoplancton cargada de mercurio.
La fusión del hielo, al parecer, significa más para los osos polares que un hábitat reducido.
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Tags: Biodiversidad, Calentamiento Global, emisiones de carbono, osos polares





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