Soluciones Para La Deforestación En El Amazonas

El problema de la deforestación en el Amazonas está creciendo demasiado rápido, comenzando a ser un problema mundial por el que los científicos se preocupan e intentan dar soluciones que convengan a todos, quizá en ocasiones no muy acertadamente.

Soluciones Erróneas

Algunos autores, proponen que el objetivo básico de la silvicultura es hacer crecer los árboles, es decir, mantener la tierra forestada. La silvicultura, según él, produce reforestación, al contrario que la opinión de algunas organizaciones ecologistas cuya afirmación es que esta actividad colabora en el proceso de deforestación.

Una selva tropical, según algunos, no se convierte en un desierto. Si el terreno es sometido verdaderamente a abusos durante largo tiempo, se obtiene algo parecido al “old field”, el campo viejo, una vegetación en la que prevalecen las especies herbáceas, que es relativamente estable y en consecuencia difícil de invadir por parte de los árboles. Son sistemas extremadamente inflamables, por lo que su problema principal es el fuego.

Algunas naciones tropicales han construido reservas naturales y parques para salvar algunas hectáreas de bosque tropical. En general se trata de que un área es cercada y convertida en parque; los turistas deben pagar para visitarlo. Pese a todo, los parques que ignoran a sus habitantes humanos, del mismo modo que ellos no son protegidos de un modo adecuado, están destinados a la ruina. Con esto no se hace más que proteger colinas desnudas y devastadas y ríos de fangosas aguas.
Hacer “papel sin árboles” (tree – free paper). Algunos cultivos candidatos para ello son el cáñamo, el kenaf, el algodón y la paja del trigo. Pero existe un problema: ¿Dónde se producirán todos estos exóticos, anuales, monocultivos para producir 300 millones de toneladas de papel al año? Desgraciadamente habría que hacerlo en lugares donde se podrían cultivar árboles. Es como si hubiera en gran excedente en el planeta.

Sustituir la madera como material de construcción por alternativas ambientales apropiadas. Lo que ocurre es que los únicos sustitutos viables de la madera en construcción son el acero, el cemento, el plástico y los ladrillos. Todos estos materiales requieren una mayor cantidad de energía para su producción que la madera. Porque la madera es renovable y está hecha principalmente con energía solar en una factoría llamada bosque. Todos esos sustitutos no son renovables y producen impactos ambientales negativos, con una inevitable emisión de monóxido de carbono procedente de los combustibles fósiles empleados para su fabricación y por consiguiente contribuyen al cambio climático.

Proyectos Factibles

La organización ecologista “Greenpeace” propone como necesarias las siguientes cuestiones:

• Incrementar la red de reservas ecológicas representativas de los ecosistemas amazónicos.
• Establecer restricciones a la explotación forestal, reduciéndola a áreas específicas y a través de operaciones certificadas, de acuerdo con estrictos criterios sociales y ecológicos.
• Potenciar el desarrollo y la expansión de reservas extractivas (zonas donde se realiza una gestión sostenible de los recursos de la selva) para los seringueiros (caucheros) y otras actividades económicas centradas en productos no forestales.
• Finalizar la demarcación de todos los territorios indígenas y que esto sea garantizado.

La reforestación es un medio de contrarrestar el efecto invernadero, y puede proporcionar recursos de sostenimiento para los países tropicales y sus poblaciones. Los bosques replantados proporcionan también hogar para algunas especies de animales, plantas y microorganismos que podrían adaptarse a ellos. La reforestación puede conducir a resultados similares al bosque original, pero no puede reproducir la diversidad y la complejidad del ambiente original. Pero cualquier tipo de bosque será mejor que una colina desnuda y con grietas en el suelo.

Es necesario poner fin a la expansión exagerada para consolidar zonas ya convertidas en pastos e integrarlas con otras actividades, creando una alternancia sostenible en el uso del terreno.

Convencer a los agricultores de que críen iguanas en cautividad durante algunos meses y luego las liberen en el bosque; utilizando simples comedores se conseguirá que los animales permanezcan en las inmediaciones. Al cabo de dos años las iguanas deberán estar en situación de producir al menos tanta carne por hectárea como produce el ganado tradicional. Los agricultores tendrán entonces un incentivo para dejar en pie los árboles del bosque en vez de talarlos para obtener zonas de pastos. Incluso resultaría ventajoso desde el punto de vista económico plantar otros árboles. Esto no salvará los bosques tropicales de todo el mundo, pero sabiendo cómo utilizar los bosques para la producción de una gran variedad de productos sin dañar esas zonas, se disminuiría la deforestación.

La enseñanza a la población local de nuevas técnicas en la utilización del terreno es otro sistema útil para salvaguardia de los bosques tropicales.

La influencia del “turismo ecológico” a los parques naturales de los países en los que se hallan bosques tropicales va en continuo aumento y contribuye a incrementar el fluir de las apreciadas divisas a estos países. Si parte de este dinero puede ser utilizado en los parques y las reservas naturales, podrá salvar algunas zonas de selva tropical.

Muchos países en los que existen bosques tropicales poseen deudas exteriores enormes. Si las partes están de acuerdo, la deuda puede ser parcialmente recatada a bajo precio y utilizada para proyectos locales de conservación de la naturaleza.

En América latina está en marcha un proyecto llamado “Certificación forestal”. Es un proceso voluntario, una declaración escrita o certificado, que garantiza que la gestión de la masa forestal de la que procede el producto con el sello FSC (Forest Stewardship Council: Consejo de Administración Forestal) que es el único esquema de certificación operativo e internacionalmente aceptado y se realiza de acuerdo a unos criterios de buena gestión que contemplan aspectos económicos, sociales y ambientales. El objetivo del FSC es promover una gestión forestal económicamente viable, socialmente beneficiosa y ambientalmente apropiada en los bosques de todo el mundo. Su estrategia sería:

• Conocer los recursos forestales a nivel regional, que supondría un importante esfuerzo en inventarios, análisis e investigación tanto a nivel de bosque como a nivel de redes comerciales.
• Identificar aplicaciones apropiadas de manejo y gestión forestal que aseguren una certificación acorde unos estándares concretos.
• Identificar mercados que demanden productos forestales certificados y de una calidad ecológica reconocida.
• Evaluar el desarrollo de procesos de certificación en zonas concretas.
• Extrapolar los resultados a otras regiones y desarrollar seguimientos de certificación.

Soluciones Reales

La obtención de productos renovables de los bosques tropicales podría ser uno de los principales sistemas para permitir la conservación de grandes áreas. En la región amazónica brasileña, por ejemplo, en 1986, tan sólo el mercado del caucho y de las nueces brasileñas ascendía a los treinta y cinco millones de dólares. La utilización de tales productos del bosque podría ayudar a las economías locales a demostrar su autosuficiencia, frenando así el avance de la ganadería y de los madereros y proporcionando trabajo a la población.

En Haití, donde no queda más que el dos por ciento del bosque original, un programa financiado sobre todo por la Agencia Norteamericana para el Desarrollo Internacional (AID) promueve el cultivo de árboles proporcionando a los agricultores el plantel y otras ayudas. Cada año, gracias al proyecto agroforestal, los viveros de Haití, distribuyen setenta millones de diminutas plantas a cuarenta y cinco mil pequeños agricultores. El porcentaje de supervivencia de estas plantas es superior al 50%, y después de unos pocos años los árboles, que crecen rápidamente, pueden ser vendidos como leña para quemar o como materiales de construcción. Un magnífico efecto colateral que ha producido este programa es el freno a la erosión del terreno que seguía devastando los bosques de Haití.

En el Ecuador, se intenta convencer a los agricultores pobres para que dediquen tiempo y esfuerzo a los árboles de los que no podrán extraer beneficios económicos hasta después de años, incluso decenios. El gobierno ecuatoriano autoriza a la banca a conceder préstamos a los agricultores que planten árboles. Al cabo de dos años, si los árboles han sido cuidados como es debido y están creciendo, el gobierno devuelve el dinero a los bancos. Al cabo de diez o veinte años, cuando el agricultor obtiene los primeros beneficios de la tala de los árboles, devolverá al gobierno la suma recibida como préstamo, sin intereses. Si en cambio el agricultor descuida las plantas o deja morir demasiadas, se verá obligado a devolver el dinero con los intereses correspondientes, además de pagar una multa.

En Vermont, la Rutland County Audubon Society ha movilizado a los niños de cuarto y quinto grado para reunir varios centenares de dólares y utilizarlos para la adquisición de terreno para parques naturales en Guatemala.

La situación de Costa Rica es la siguiente: Casi todas las zonas no cultivadas están protegidas de una forma global y absoluta para salvaguardar la variedad biológica, mientras que en las reservas naturales se consiente la extracción, aunque controlada, de algunos recursos. Ha esto se ha llegado por medio de numerosos factores:

• No se esperó a que todos los bosques estuvieran destruidos antes de empezar a intentar salvarlos.
• La población ha comprendido muy bien lo importante que es proteger el bosque.
• Los políticos están verdaderamente preocupados por estos temas.
• La comunidad internacional ha prestado gran ayuda, tanto en forma de fondos como de experiencia.

En Perú, la cooperativa forestal “Yanesha” ha experimentado un método renovable de tala del bosque. Cada año es talada una franja de árboles entre veinte y cincuenta metros de ancho y distante al menos doscientos veinte metros de la franja talada el año anterior. Las franjas son lo bastante estrechas como para poder ser repobladas de forma natural por las semillas procedentes de los árboles vecinos; en el transcurso de unos pocos años la franja volverá a estar repoblada.

amazonas-deforestacion