Para mejorar la calidad en el ambiente podemos empezar por reducir la contaminación que causamos con nuestras prendas de vestir, por eso te recomendamos lo siguiente:
• Recuerda que los tejidos naturales (lana, algodón, lino…) son mucho más fáciles de reciclar y menos contaminantes, tanto en su producción como en su conversión en residuo, que los sintéticos.
• Compra ropa de segunda mano.
• No tires ropa o calzado en buen estado simplemente porque “ya no está de moda”.
• La ropa que ya no te vale puede venirle bien a otra gente. Regálala o entrégala a entidades benéficas.
• Puedes reutilizar tu ropa inservible para otros usos, como trapos de cocina u otras mil cosas que se pueden hacer con los retales.






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