Les presentamos esta postura como un artículo informativo, no sabemos en realidad cual sea el impacto real en el medio ambiente de los bioplásticos, pero es bueno conocer diversos aspectos sobre el tema.
Esta es la postura inicial en contra del tema bioplásticos, desarrollada por la mesa de Ciencia y Tecnologia del Colegio Mexico de Orizaba, la cual ganó el 1er lugar en el 7º Encuentro Nacional Marista de Debate “L`Hermitage”, Acoxpa 2009. Bioplásticos
Postura Inicial En Contra
Los materiales plásticos son la base de la mayoría de los productos de consumo habituales. Una vez que dejan de ser útiles, estos materiales se convierten en residuos difíciles de eliminar del medio ambiente. Una de las soluciones propuestas para resolver este problema es la producción de los denominados bioplásticos. La misma Institución Europea de Bioplásticos los define como “plásticos cuyo origen está en los recursos renovables, tales como azúcares, celulosa y almidón”.
No se debe confundir el término bioplástico con otras alternativas mejores para combatir el problema de la pésima degradabilidad del plástico, por ejemplo los llamados plásticos degradables. Ejemplo de estos son los que utiliza Grupo Bimbo en sus nuevos empaques 100% degradables, donde al plástico convencional se le añade un aditivo de alta tecnología, haciendo posible su degradación en un periodo aproximado de 2 a 5 años.
Para la elaboración de bioplásticos es necesario el uso de derivados vegetales. Este hecho se traduce en un serio problema para el medio ambiente, debido a que a gran escala se necesita una enorme extracción de diversos recursos naturales. Entre la extensa lista de productos renovables base para su obtención se encuentra el maíz, la papa, el aceite de soja, algas de mar, madera y almendro, entre otras plantas. La problemática que se deriva aquí, es que a mayor demanda de bioplásticos mayor será la extracción de estos recursos, lo que repercutiría en serias complicaciones como: extensas zonas sobreexplotadas de tierra, crisis de alimentos, deforestación, problemas para las cadenas alimenticias, etc.
Es contradictorio desarrollar productos consumistas a base de alimentos cuando existen países en pobreza extrema que ni siquiera alcanzan a satisfacer sus necesidades básicas de alimentación. Por ejemplo llenar el depósito de un automóvil mediano con biocombustible requiere tanta cantidad de maíz como la que un africano consume en un año entero.
Una alta extracción de maíz, papa o soja que demandaría una elevada producción de bioplásticos provocara la carestía de estos productos, lo cual derivará en una crisis alimentaria y a su vez será factor de originar una crisis económica mundial, tal y como sucede en la actualidad.
Factores que produjeron la crisis alimentaria de 2007-2008 proceden por ejemplo del uso de cosechas de maíz estadounidense para fabricar biocombustibles. Como los agricultores dedicaron más cosecha para biodiesel que en años anteriores, se redujo la oferta destinada a la producción de alimentos en proporción. Esto ha involucrado a la carestía de los alimentos disponibles, sobre todo en los países subdesarrollados donde el abastecimiento que una familia se puede permitir ha bajado en gran medida.
Otro gran problema que involucran los bioplásticos es su alto costo de producción, pues además de requerir mayor energía para su elaboración en la industria, el proceso cuesta hasta 3 o 4 veces más que el plástico convencional. Un inconveniente más es su pésima resistencia, pues debido a sus propiedades, no puede compararse a los materiales estándares, ni usarse en aplicaciones muy sólidas como podrían ser las defensas de los vehículos, materiales de construcción y para la industria, tuberías de alta resistencia, etc.
También existen bioplásticos mezclados con polímeros sintéticos no biodegradables, es decir están fabricados en una parte con recursos renovables, y en otra con derivados del petróleo. Esto no soluciona ningún problema, ya que en el desecho del mismo las macromoléculas de alto peso molecular del polímero sintético permanecen intactas. Muchos de estos materiales necesitan ser enviados a una planta de compostaje dirigida profesionalmente para su correcta degradación, pero de este modo se genera el mismo problema que se tenía con el reciclaje del plástico convencional. Si es necesario un proceso final después de la utilización del bioplástico para qué sugerir una alternativa poco viable como esta.
Señalados ya los diversos inconvenientes que involucra la producción de bioplásticos, es evidente concluir que no son la mejor ni única alternativa para combatir el problema de los residuos plásticos, y más bien, esta propuesta debe ser reconsiderada para que el sector ambiental y productivo no se vea sumergido en un error difícil de revocar.





No se permiten comentarios