El pintor británico David Hockney había estado trabajando con la inspiración de un pequeño bosque cerca de su casa en Yorkshire, esté pequeño bosque se encontraba en un cruce de camino y los árboles tenían 200 años de antigüedad. Su proyecto se basaba en pintar dicho paisaje de cada una de las cuatro estaciones, puso pintarlo en verano y después en otoño. Pero cuando regreso para hacer su paisaje de primavera se encontró con la terrible sorpresa de que había desaparecido, a lo cual llamo una “verdadera masacre”, lo único que quedaban eran troncos y pilas de hojas regadas en el campo.
Los causantes de la tala afirmaron que se debió a que los arboles estaban enfermos y representaban un peligro para la comunidad, y se dice que replantarán la tierra con nuevos árboles para evitar la deforestación del lugar.
Como respuesta a los reclamos de Hockney el periódico Guardian en Inglaterra reconoció que es parte del ciclo de vida de los bosques y del medio ambiente y que serán reforestados, además de que la madera se utilizará para a la construcción de casas. Hockney sacará el mayor provecho de la situación haciendo una pintura de los troncos caídos.








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