Poco después de la formación de esta organización conservacionista en 1961, el oso panda “Chi-Chi” llegó al zoológico de Londres.
Los líderes de la WWF sabían de la importancia de contar con un emblema que superara las barreras del lenguaje y fuera reconocible en cualquier parte del mundo, además de que remitiera a su misión de conservación de la vida salvaje. Fue por esto que el grupo optó por usar un logo que retratara a este atractivo animal en peligro de extinción.
Desde entonces el oso blanco y negro se convirtió en uno de los principales símbolos del movimiento conservacionista a nivel mundial.






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