• Desconecte el aire acondicionado al salir de la habitación.
• Adecúe la temperatura del aire acondicionado para dormir sin cobijas. Si dispone también de un ventilador, es aconsejable que al estar fría la habitación se apague el aire acondicionado y sólo se encienda el ventilador. De esta manera, la habitación se mantendrá fresca y no se gastará tanta energía.
• Lleve a cabo una limpieza general del equipo, quítele todo el polvo y el moho. Pinte la unidad para evitar su oxidación, si es necesario.
• Revise periódicamente si la unidad necesita gas refrigerante.
• Cuide que el motor, los alambrados y el termostato funcionen correctamente; en caso contrario, repárelos utilizando el accesorio adecuado.
• Limpie el filtro de aire cada 15 días. Los filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.
• Dé mantenimiento a todo el equipo cada año. Está comprobado que los aparatos de aire acondicionado que tienen 2 años o más sin mantenimiento consumen el doble de energía.
• En verano evite que los rayos solares caigan directamente sobre las ventanas Utilice toldos, aleros inclinados, persianas o cortinas con recubrimiento de aluminio, polarizado de vidrios o películas plásticas.
• Al comprar un equipo de aire acondicionado, verifique que tenga la capacidad necesaria y nunca superior a la que usted requiera, ya que si no se desperdiciará energía y se dañará al medio ambiente





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