El calentador permite cotidianamente el ahorro de energía y la reducción de gastos, así como el cuidado del medio ambiente.
• Instale el calentador lo más cerca posible del lugar donde se usa el agua.
• Utilice preferentemente calentadores de paso que sólo se encienden cuando es preciso.
• Ajuste la temperatura al nivel mínimo necesario.
• Revise que no haya fugas de gas ni de agua para evitar peligros y gastos innecesarios.
• Cierre la llave del gas por la noche o cuando no se utilice, sobre todo al salir de vacaciones.
• Utilice agua fría cuando la caliente no sea indispensable.
• Báñese en la tarde durante la época de frío, ya que en la mañana la temperatura es más baja y se necesita una mayor cantidad de gas para calentar el agua.
• Trate de que los miembros de la familia se bañen uno después de otro; esto permitirá encender sólo una vez el calentador.
Claro que lo mejor sería cambiar por un calentador de energía solar.











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