En el mundo se emplean unos 63,000 productos químicos diferentes, y cada año salen al mercado más de 1,000 nuevos sintéticos.
De todos estos productos, unos 45,000 pueden ser clasificados como peligrosos y dañinos para la salud y el medio ambiente, conocidos como contaminantes orgánicos persistentes (COP). Son resistentes a la desintegración y se acumulan en los tejidos de los organismos vivos alterando el funcionamiento del sistema hormonal. También influyen en el aparato reproductor, pueden provocar cáncer, dañar el sistema inmunológico y el desarrollo normal de la infancia.
Los COP pueden viajar grandes distancias en la atmósfera y depositarse en regiones frías. Incluyen a las dioxinas y PCB (bifenilos policlorados), altamente tóxicos, además de varios pesticidas.





No se permiten comentarios