¿Cómo se produce la contaminación a causa de las pilas?

por Val Escobedo

en El Medio Ambiente

Una tonelada de basura, es lo que arroja al año una familia tipo de cuatro miembros, entre la cual están incluidos los residuos peligrosos que representan el 1% del total, es decir, 10 Kg anuales.

Numerosos productos de uso domésticos, como lo son las pilas, una vez utilizadas, o al concluir su vida útil se convierten en residuos peligrosos, que tanto por su composición, como su manipulación, tratamiento y disposición final pueden acarrear los más diversos trastornos ambientales, con sus consecuentes perjuicios en la salud humana.

Desde el punto de vista ecológico, el principal problema de las pilas se presenta una vez agotadas. Estas, en el mejor de los casos, irán a parar a un vertedero de los llamados controlados, o a una planta incineradora, sin haberse efectuado ningún tipo de recogida selectiva, tal como se hace a veces con el vidrio o el papel. El hecho de que vayan a parar a una incineradora, es que al producirse su combustión, se liberan a la atmósfera parte de los venenos que contienen estas pilas.

Las pilas, micropilas y baterías son arrojadas con el resto de los residuos domiciliarios, vertiéndose en basureros, ya sean a cielo abierto o en rellenos sanitarios, y en otros casos en terrenos baldíos, acequias, caminos vecinales, cauces de agua, etc.
Para imaginar la magnitud de la contaminación de estas pilas, basta con saber que son causantes del 93% del Mercurio en la basura doméstica, así como del 47% del Zinc, del 48% del Cadmio y del 55% Níquel.

Las pilas sufren la corrosión de sus carcazas afectadas internamente por sus componentes y externamente por la acción climática y por el proceso de fermentación de la basura, especialmente la orgánica, que al elevar su temperatura hasta los 70ºC, actúa como un reactor de la contaminación.

Cuando se produce el derrame de los electrolitos internos de las pilas, arrastra los metales pesados, estos metales fluyen por el suelo contaminando toda forma de vida (asimilación vegetal y animal). Como por ejemplo el mercurio, un metal peligroso que se filtra en la tierra, llega al agua de las capas subterráneas y la contamina en distinta medida.

El mecanismo de movilidad a través del suelo, se ve favorecido al estar los metales en su forma oxidada; Esto lo hace actuar mucho más rápido en terrenos salinos o con PH muy ácido. La alternativa más lógica son las pilas recargables son contaminantes, pero pueden ser utilizadas hasta 500 veces, lo que las convierte en las más convenientes. Las pilas secas se zinc−carbon también son una alternativa adecuada.

La elección más ecológica sería no adquirir aparatos que funcionen con pilas: de hecho, este tipo de aparatos, son mucho más derrochadores que los de enchufe.
Mientras tanto el problema está instalado en la comunidad y como medida inmediata para frenar la contaminación que ellas producen es juntarlas, encapsularlas con un material que las neutralice químicamente y que retenga, por solidificación, los productos metálicos.

Tengamos en cuenta algunos datos técnicos que marcan la capacidad contaminante de la pila, una pila común puede contaminar 3.000 litros de agua, una pila alcalina 160.000 litros, las de mercurio 600.000 litros, las de zinc− aire 12.000, y las de dióxido de plata 14.000 litros.

{ 1 comentario }

debora

gracias porque e aprendido tanto que ya no voy avolver a contaminar mucho que bien que haigan abierto esta pagina

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