En lo personal no me gustan los graffiti, pero cuando son hechos con musgo, es otra historia. La creadora de esta novedad se llama Anna Garforth, y utiliza musgo para escribir en las paredes, lo cual es mucho más ecológico que las pinturas de spray para mandar mensajes semi-permanentes, estos son ecológicos y biodegradables.
Anna utiliza una mezcla de yogurt natural y azúcar para lograr que el musgo se pegue a los ladrillos. En verdad una ran idea como alternativa para los graffiti.







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