Las computadoras son un instrumento muy necesario, pero al mismo tiempo representan un grave problema ambiental.
La basura electrónica (computadoras, celulares, impresoras, etc.), que crece de manera alarmante, está cargada de metales pesados (plomo, mercurio, cadmio, berilio) y de sustancias químicas dañinas para la salud. Por sus componentes tóxicos es difícil de reciclar y requiere de laboratorios y trabajadores especializados para realizar el reciclaje tecnológico adecuadamente.
¿A dónde va toda esa basura? Se exporta ilegalmente a países en vías de desarrollo donde es reciclada al aire libre por personas no especializadas, poniendo en grave peligro su salud.
Otra parte termina en vertederos comunes, donde las sustancias tóxicas se disuelven en el medio ambiente.
Ante esta crisis, la Universidad de las Naciones Unidas (UNU) creó el comité StEP (Solving the E-waste Problem), iniciativa que une a representantes de la ciencia, la industria digital, ONG´s, gobiernos y organizaciones internacionales.





Opina